CANICHE
Una importante distinción social, largo tiempo establecida, había establecido que los perros Caniche eran de propiedad exclusiva del estamento aristocrático y noble (distinción que se estableción, sobre todo, en las primeras décadas del pasado siglo XX).
Los caniches se destacan por su pelaje muy rizado y de textura lanosa y pueden ser encontrados en cuatro tamaños diferentes: miniatura, toy, mediano o gigante. Otra interesante particularidad histórica, asegura que este perro, hasta la época del Renacimiento, fue considerado como un perro “cobrador de aguas”, lo que se traduce en que eran empleados para recuperar de arroyos y ríos aquellas piezas de caza que caían al agua.
En Francia, el Caniche es llamado “chien canard”; en Inglaterra se lo denomina “French Poodle” o “Poodle”, a secas; en Italia es llamado como “barbone” y en Alemania se lo nombra como “pudeln” o “pudel”. Los caniches son oriundos de Francia y descienden directamente de los Barbet que, a su vez, provienen de los antiguos pantanos de ciertas zonas de Alemania.
Durante el siglo diecisiete, los caniches comenzaron a ser perros muy codiciados en sociedad a raíz de su probada inteligencia y de la belleza de sus formas. Imágenes de perros caniches pueden contemplarse en algunas obras de pintores tan importantes como Francisco de Goya y Alberto Durero.
Sin embargo, a raíz de diversos cambios en las modas y en los gustos del público gustador de las razas caninas, el Caniche comenzó a ser despreciado y su estatus decayó notoriamente. Sin embargo, hoy en día, se ha constituido en uno de los perros más apreciados y más caros. |