CHIHUAHUA
El perro Chihuahua o Chihuahueño es una de las razas caninas más conocidas a nivel mundial y se destaca por lo pequeño de sus proporciones. Su origen, como su propio nombre lo delata, se ubica en el estado mexicano de Chihuahua, sitio donde se descubrió el primer ejemplar y donde se realizaron los primeros trabajos de domesticación.
Es importante señalar la cuestión idiomática del nombre de esta raza: si bien popularmente se los conoce como chihuahua a secas, el nombre oficial con el que ha sido aceptado en la Federación Cinológica Internacional, es el de “chihuahueño”. Históricamente, se cree que este perro es un descendiente directo de una raza empleada por los soberanos de la civilización tolteca y que recibía el nombre de “techichi”.
Además de sus reducidas proporciones, otra característica que destaca en los perros chihuahuas son sus orejas muy rectas y excesivamente largas. Según la American Kennel Club (AKC) hay dos variantes de chihuahuas: los de pelo corto y los de pelo largo. Los primeros suelen contar con un pelaje de textura densa, de un marcado y palpable grosor.
El chihuahua es un perro que requiere la continua atención veterinaria, especialmente durante su nacimiento y en el posterior mantenimiento de su dentadura. Un importante factor de salud a tener en cuenta es que los ejemplares de esta raza tienden a poseer diversas anomalías de tipo genéticas como apoplejía y epilepsia.
Otro factor de cuidado en estos perros lo constituyen sus ojos. Los mismos, por su notoria cercanía al suelo por el que se desplazan y por su considerable tamaño, tienden a contraer diversas infecciones oculares. Las mismas, si no son tratadas en tiempo y forma, pueden ocasionarle severos trastornos, incluyendo su muerte |