DÁLMATA
La principal característica de esta raza de perros, por la cual es notoriamente conocida, es la sucesión de manchas que ostenta su piel. A diferencia de lo que se suele creer, las manchas en la piel de los perros Dálmata no necesariamente deben ser de color negro sino que pueden encontrarse en tonos tan disímiles como el marrón y el tono llamado “limón”.
Cuando los perros Dálmatas nacen no cuentan con manchas e su piel sino que estas van apareciendo gradualmente a medida que cada ejemplar crece. La aparición de manchas en la piel del Dálmata concluye cuando el cachorro ronda el primer año de vida. Estos perros cuentan con una musculatura muy sólida y una probada resistencia. Su apariencia general es bastante parecida a la de los Pointer.
El pelaje de los perros Dálmatas es muy corto y de notoria dureza siendo, además, muy denso. La posición de las manchas es completamente aleatoria y ha sido imposible establecer un patrón común a su aparición en cada ejemplar. Los pies de estos perros son redondos y cuentan con dedos en forma de arcos. La nariz o trufa suele ser del mismo color en que aparecen las manchas en su pelaje.
Según diversos estudios realizados por prestigiosos especialistas en la materia, un alto porcentaje de los perros Dálmatas que nacen adolecen de algún tipo de problema de audición que puede ser parcial o total. Además, generalmente, los Dálmatas considerados de raza más fina suelen tener los ojos de un intenso color marrón.
Es importante señalar que por la disposición propia de su cara – donde aparecen diez músculos faciales extras a diferencias de las demás razas caninas – los perros Dálmatas siempre parecen estar sonriendo, lo que se constituye en una auténtica particularidad de esta raza de perros. |