MASTÍN NAPOLITANO
Si algo destaca de la figura de la raza de perros denominada Mastín Napolitano es su notoria estatura. Se trata de un perro de carácter muy pacífico y muy pacífico, por lo que se vuelve particularmente confiable. El hocico del Mastín Napolitano es muy corto mientras que su cráneo es plano y de considerable anchura.
Las orejas del Mastín Napolitano, en determinados países, suelen ser muy cortas a raíz de un corte que le realizan los dueños al nacer. Lo mismo puede ocurrir con la cola de esta raza canina. El lomo de estos perros es muy musculado y el pelaje es muy apretado, siendo de textura suave y notoriamente corto. El color de los pelajes puede ir del gris al leonado estriado, pasando por el negro o el color plomo.
Criar a un ejemplar de mastín napolitano es una tarea particularmente difícil y económicamente muy cara. Es importante señalar que si el dueño de este perro no lo domina de forma responsable, su carácter inicialmente pacifico puede mutar hacia la agresividad.
Por sus formas prolongadas, es un animal que necesita mucho espacio para desplazarse y para descansar. Su sistema alimenticio requiere la ingesta de mucho alimento al tiempo que su aseo suele ser mínimo ya que se trata de un perro que, por su propia complexión y naturaleza, no tiende a generar demasiada suciedad.
El Mastín Napolitano ha sido empleado en la actividad policial y también como perro de lucha. En la actualidad, los criadores de esta raza de perros lo adiestran con el objetivo de servir como guardián de propiedades particulares, granjas y establecimientos ganaderos. También, de un tiempo a esta parte, el Mastín Napolitano cuenta con cada vez más seguidores que lo prefieren como perro de compañía.
Algunas ventajas adicionales que señalan los criadores son su facilidad en hacerse amigo de los más pequeños de la familia, su probada fidelidad y el hecho de que no requiere demasiado ejercicio. |