PITBULL
Desde un punto de vista formal, la mayoría de los especialistas en razas caninas no consideran al PitBull como una raza de perros. Aún así, de un tiempo a esta parte se ha tendido a unir a una serie de variantes del PitBull bajo la denominación genérica que aquí se comenta.
El adiestramiento de los PitBull es bastante complejo, dependiendo del eventual empleo que se vaya a realizar de cada ejemplar (concurso, perro de compañía, etc.). los adiestradores especializados en PitBull se esfuerzan en que no sea agresivo con los niños y que no ladre abruptamente a conductores al tiempo que limitan sus dotes naturales para cazar gatos, lo que puede concluir en la peor de las formas.
El PitBull es un perro que tiende a establecer un lazo muy afectuoso, muy estrecho, con su amo, lo que se evidencia en su extrema fidelidad, su completa obediencia a las órdenes de aquel y el cuidado férreo que hace de su propiedad y de sus posesiones. Es notorio como, en caso de un desconocido se acerque a la puerta de la casa del dueño y es recibido con afecto por el amo, el PitBull evidenciará él mismo pruebas de afecto para con el visitante (movimiento de la cola, vueltas a su alrededor, etc.).
El PitBull ha demostrado con creces su destreza dentro de los ámbitos de la caza mayor. Por su inusitada energía y el dominio de sus extremidades en cualquier terreno, el Pit Bull persigue a la presa y no se detiene hasta hacerla suya. Este perro está considerado como un “guardián natural”, una característica que lo diferencia notoriamente de otras razas que son adiestradas para la actividad.
Finalmente, es importante recordar que los dueños de estos perros, preferentemente, deben contar con probada fuerza física y con experiencia en el tratamiento de perros de gran tamaño. |