ROTTWEILER
El rottweiler es un perro de los llamados molosoide. El macho de esta raza cuenta con peso aproximado de cincuenta kilos y llega a medir entre sesenta y uno y sesenta y ocho centímetros. La hembra, por su parte, pesa cuarenta kilos y llega a medir entre cincuenta y seis y sesenta y tres centímetros.
Está técnicamente demostrado que la presión que una mordida de un perro rottweiler puede generar, es la de ciento cincuenta kilos en el radio de sus fauces. Según estudios de la Federación Cinológica Internacional, la extensión del tronco (medido desde la protuberancia isquiática hasta el esternón) no debe superar en un porcentaje mayor al 15% a la altura.
En cuanto al cráneo, su longitud ronda entre los ocho centímetros y medio y los trece centímetros (midiéndose desde la esquina más baja del ojo hasta la punta misma del occipital). En una medición general de su cuerpo, puede decirse que el 60% de la extensión de la cabeza del Tottweiler debe pertenecer al cráneo siendo el porcentaje restante destinado al hocico.
Generalmente, al rottweiler se le solía cortar la cola cuando aún son cachorros y, en su lugar, sólo se dejan dos, y en ocasiones, una vértebra. Es importante señalar que, a partir del año 2000, una normativa de la antes mencionada Federación Cinológica Internacional prohíbe la amputación de la cola del rottweiler.
En esta raza de perros pueden hallarse dos líneas diferentes en cuanto a su crianza. Ellas son la línea europea (considerada la original) y la línea americana. Esta última se caracteriza por obtener ejemplares más altos, con una mayor estilización en sus formas. A diferencia de la línea de crianza americana, la línea europea ofrece ejemplares de menor altura pero de una robustez más lograda. |