WEIMARANER
La raza de perros denominada Weimaraner surgió en Alemania hace ya mucho tiempo y se destaca por su carácter robusto y que demuestra una particular resistencia ante los rigores de los climas más inhóspitos. Además, el adiestramiento de este perro suele lograrse con mucha facilidad.
Es un perro que se adapta de forma muy fácil a cualquier tipo de ambiente. Suele subdividirse en tres variantes: pelo largo, pelo duro y corto y pelo fino y corto. Cualquiera de las tres variantes posee la particularidad de contar con un muy buen olfato, lo que los hace muy sensibles a los cambios de aire.
Algunos registros y crónicas históricas del siglo quince ya hacen referencia a la aparición de este perro que, se presume, desciende de una variante del braco germano. Originalmente, el Weimaraner se criaba y se desarrollaba exclusivamente en los criaderos especializados de los duques de Sajonia-Weimar. Posteriormente, comenzó a ser cruzado con otras razas al tiempo que se expandió su dominio dentro del propio territorio de Alemania.
La cabeza de este perro es proporcional al resto de sus extremidades. Sus orejas son muy largas y tanto el color de estas como de toda la cabeza suele ser de un tono más claro que el resto del cuerpo. Muchos especialistas destacan la elegancia de su cuerpo así como de cada uno de sus movimientos.
En el ámbito de la cacería en terrenos abiertos, el Weimaraner se destaca por su fino olfato, sus dotes de rastreador y la posibilidad de seguir – durante horas incluso – a alguna pieza herida por un cazador. |