Revisado y actualizado para su precisión el 9 de agosto de 2019 por el Dr. Hanie Elfenbein, DVM, PhD

El cáncer de hígado en perros generalmente es causado por un tumor maligno llamado carcinoma hepatocelular. Este tumor maligno se forma en el tejido que recubre las cavidades y superficies del hígado.

Los carcinomas hepatocelulares son bastante raros en perros y significativamente menos comunes que los tumores hepáticos benignos en perros. Sin embargo, representan más del 50% de todos los tipos de tumores hepáticos malignos.

A diferencia de los humanos, este tipo de cáncer de hígado de perro no tiene asociación conocida con virus como la hepatitis o la cirrosis.

Tipos de cáncer de hígado en perros

Estos son los tipos de carcinomas hepatocelulares:

  • Masivo: un tumor grande y único que normalmente se encuentra confinado en una sola sección del hígado (llamado lóbulo).

  • Nodular: varios nódulos dentro de uno o algunos lóbulos del hígado.

  • Difuso: nódulos diseminados en todos los lóbulos del hígado.

Síntomas del cáncer de hígado en perros

Es posible que su perro no muestre signos de enfermedad hasta que la enfermedad alcance una etapa avanzada. Los siguientes síntomas generalmente solo se observan una vez que el cáncer de hígado de perro se encuentra en etapas avanzadas:

Causas

La mayoría de las veces, no existe una causa conocida de cáncer de hígado en perros. No existen predisposiciones de raza para el cáncer de hígado, pero los perros afectados son, en promedio, mayores de 10 años.

Los perros con antecedentes de inflamación crónica o daño hepático pueden tener un mayor riesgo de desarrollar cáncer. Específicamente, algunos tipos de toxinas que dañan el hígado pueden hacer que su perro sea más propenso al cáncer de hígado.

Diagnóstico

Su veterinario realizará un examen físico completo en su perro, incluido un perfil químico de sangre, un hemograma completo y un análisis de orina.

Las imágenes de diagnóstico incluirán una ecografía abdominal para evaluar el tumor y buscar la participación de otros órganos, así como imágenes de rayos X del tórax para ver si se ha diseminado a los pulmones.

El veterinario tomará células del hígado con una aguja (aspiración con aguja fina) y las estudiará al microscopio para determinar si son cancerosas (carcinoma hepatocelular u otro tipo de cáncer de hígado) o benignas (adenoma hepatocelular).

Es posible que la aspiración con aguja no siempre sea concluyente, por lo que ocasionalmente será necesario realizar una biopsia hepática para hacer el diagnóstico. Para ello, su veterinario deberá extraer quirúrgicamente una muestra de tejido hepático para su análisis de laboratorio.

Tratamiento

Afortunadamente, hay más tratamientos disponibles para el cáncer de hígado en perros que hace cinco años.

Se recomienda la extirpación quirúrgica del tumor, cuando sea posible, y suele tener más éxito cuando el tumor es una masa discreta que está confinada a una sección del hígado.

Hasta el 75% del hígado se puede extirpar quirúrgicamente sin una pérdida pronunciada de la función.

Sin embargo, las formas nodulares y difusas a menudo no son buenas candidatas para la cirugía. Como resultado, estos tipos de cáncer de hígado de perro tienen un mal pronóstico.

Su veterinario puede derivarlo a un oncólogo veterinario para que lo atienda. No todos los veterinarios se sienten cómodos al extirpar quirúrgicamente parte del hígado.

Se puede recomendar quimioterapia para su perro. Sin embargo, solo algunos tumores hepáticos son sensibles a la quimioterapia, por lo que la posibilidad de continuar con el tratamiento es una conversación importante con un oncólogo veterinario.

Esperanza de vida para perros con cáncer de hígado

El mejor de los casos es que su perro tenga una sola masa que se puede extirpar quirúrgicamente por completo. Entonces su perro puede vivir de manera saludable durante otros cuatro años o más.

Los cánceres de hígado difusos y nodulares en perros tienen un mal pronóstico.

Si su perro ya tiene evidencia de cáncer en otros órganos abdominales o en los pulmones, el pronóstico es grave y es posible que a su perro solo le queden unas pocas semanas.

Si su perro no es un candidato quirúrgico, la esperanza de vida de los perros con cáncer de hígado es de unos seis meses. Incluso con una cirugía que solo tiene un éxito parcial, la esperanza de vida aumenta hasta un año o más.

Una estrecha vigilancia por parte de su veterinario puede mantener a su perro lo más saludable posible durante el mayor tiempo posible. Los síntomas se pueden controlar incluso si la enfermedad no se puede curar.

Imagen destacada: iStock.com/happyborder

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