Los pólipos rectoanales se caracterizan por el crecimiento de protuberancias en forma de colgajo en las paredes anal y rectal. Los pólipos pueden estar unidos directamente a la pared intestinal (sésiles) o mediante una conexión cilíndrica similar a un tallo.

Pólipos rectoanales en perros

La mayoría de los pólipos rectoanales no son cancerosos y son simplemente extensiones del revestimiento de tejido más interno de las paredes intestinales. Y aunque la mayoría de los casos de pólipos suelen ser aislados, hay ocasiones en que los perros sufren de múltiples pólipos.

Síntomas y tipos

Los perros que padecen esta afección mostrarán esfuerzo o dolor al defecar. Las heces pueden estar teñidas de sangre y / o cubiertas de moco.

Causas

La causa exacta de los pólipos rectoanales no se conoce con claridad. Sin embargo, los perros de mediana edad y mayores tienen más probabilidades de contraer este trastorno.

Diagnóstico

Su veterinario realizará un examen físico completo a su perro, teniendo en cuenta el historial de síntomas y posibles incidentes que podrían haber precipitado esta condición. Algunas de las pruebas comunes incluyen un hemograma completo y un análisis de orina, que generalmente volverán a la normalidad. Las herramientas de imágenes, como radiografías y ecografías, no son aplicables a este diagnóstico en particular.

Algunas afecciones que pueden producir síntomas similares a los causados ​​por pólipos incluyen abscesos, tumores, inflamación, infección del intestino y prolapso rectal. Por lo tanto, el diagnóstico se realiza generalmente sobre la base de un examen rectal manual realizado por un veterinario o mediante la visualización directa del pólipo a través de la abertura anal externa.

Después de que se identifica un pólipo, se puede realizar una colonoscopia, usando una cámara tubular flexible que se inserta a través de la abertura anal, para verificar la presencia de otros pólipos. También se puede completar un estudio patológico detallado del tejido, así como del líquido del pólipo.

Tratamiento

La cirugía suele estar indicada para el tratamiento eficaz de los pólipos. Los pólipos se pueden extraer a través de la abertura anal, después de lo cual la abertura anal se cerrará con puntos. La misma cirugía de extirpación se puede realizar por vía endoscópica o mediante el uso de una aguja o sonda eléctrica. Algunos medicamentos que se pueden recetar son:

  • Analgésicos no esteroides
  • Antibióticos (especialmente antes de la cirugía para prevenir infecciones)
  • Ablandadores de heces

Las posibles complicaciones incluyen una recaída de los pólipos y el estrechamiento de la abertura anal debido a cicatrices y / o inflamación.

Vida y gestión

Su veterinario querrá examinar el sitio de la cirugía después de 14 días para asegurarse de que la afección se haya resuelto y que el tejido se esté curando correctamente.

Se realizará otro examen a los tres meses y nuevamente a los seis meses después de la cirugía. Los exámenes de seguimiento continuarán dos veces al año para verificar la recurrencia. Los perros con pólipos únicos generalmente no recaen, aquellos con lesiones múltiples o difusas tienen un riesgo mucho mayor de recurrencia.

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